Y ahora quién soy yo?

“El camino no está en el cielo, el camino está en el corazón..”(Díaz, F., 2001)(p.39)

Soy conciencia y me experimento en todo lo que realizo. Las dudas aún siguen, el miedo todavía me hace temblar, pero lo acepto, lo veo y dejo que pasen. No tengo temor de lo que siento, porque cada sentimiento es una parte de mí, soy humano y puedo sentir, pero también puedo atender a los sentimientos de los demás, aquí es donde me afirmo como un ser humano amoroso y compasivo. Yo soy y quiero ser una persona condescendiente, una gota de agua en todo el mar, pero que definitivamente esa gota representa la primera o la útima para que pueda ser llamado mar.

Soy feliz sin haberlo buscado, sin embargo, quiero conservar esa felicidad, por esto todos los días me decido a actuar con plena conciencia de mi existencia y reconocer que influyo en el mundo, y que por tanto quiero influir de manera positiva.

Soy un padre. Soy un maestro de mi hijo para toda la vida, y disfruto sembrar en él una semilla de hombre bueno, de hombre conciente, de hombre de amor. Quiero qué el sepa que solo él puede buscar su felicidad y él es el único amo de su vida. 

Soy el hombre que nunca pensé ser, pero que hoy me veo y me admiro, me quiero y me protejo. Hoy estoy agradecido por estar vivo, con toda la capacidad para pensar y crear. Todas las personas somos alfareros, y podemos elegir entre moldear vida o destrurirla. Yo acepto mi responsabilidad en el mundo, porque también acepto que está en mis manos el poder para cambiar.

He llegado a la primera parte del camino, sé quien soy y estoy conforme con ello, no quiero cambios en mi, sino que quiero que los cambio se den a partir de mi. Soy feliz con lo tengo porque es fruto de lo que he realizado, de mi esfuerzo y todas las decisiones que he tomado.

Me sigo maravillando con cada persona, animal y situación que se cruza en mi camino, porque aprendo, porque me experimento, porque siempre hay algo útil que incorporar a la vida. A veces podemos encontrar una respuesta en lo más simple de la vida, a veces la reespuesta ya está dicha, pero tenemos miedo de entenderla. La zona de confort es muy segura, y por lo mismo no podremos experimentar nuestra grandeza infinita, yo escojo emprender el viaje y seguirme descubriendo en el camino. “Haz lo que tengas que hacer resueltamente, con todo tu corazón. El viajero que duda, únicamente levanta polvo en el camino.”(Díaz, F., 2001)(p.44) 

Finalmente puedo decir que no soy nada complejo, que mas bien en mí radica la simplicidad. Soy todos los momentos que experimento y transpiro, todos esos instantes de vida soy yo. 

galeon

Referencias

Díaz, F. (2001). Recopilaciones cuentos y fábulas de Buda. España: RBA Libros.

El final del viaje

  • Identifica y describe los elixires y tesoros que persigues. ¿Para qué los buscas? 

“El héroe regresa a casa con el elíxir cuyo potencial le ayudará a transformar el mundo ordinario como él fue transformado.”(Álvarez, G.,2011)

El elixir es el alma fresca, renovada, pura, que ha encontrado su camino. Después de haber cambiado yo puedo crear el impacto de los demás en mi mundo ordinario. Sólo desde la acción y la propia experiencia puedo servir de ejemplo y fuente de conocimiento al mundo. Dicen “cambio yo, cambia el mundo”.

Fuente: http://www.elartedepresentar.com/2011/11/la-estructura-del-viaje-del-heroe-para-presentaciones/#

yo

  • ¿Cómo es el retorno al mundo ordinario?

El retorno al mundo ordinario es una parte del tesoro que buscaba. Debido a que el mundo ordinario y el extraordinario son el mismo, pero libre de miedos, dudas, desesperanza, e inseguridad, es un mundo como que se asemeja a la historia del buey y el campesino, que después del viaje el campesino regresa al mismo sitio pero él es distinto. Soy yo el que al cambiar veo al mundo ordinario de una manera extraordinaria, ahora aprecio la vida, sin apegarme a ella, pero la admiro desde otra perspectiva. Es duro mantenerse con ésta nueva visión del mundo, pero vale la alegría, y cada vez que los miedos vuelven, hay que recordar todo el camino ya andado.