PRÁCTICA 7 – Un día de plena conciencia

Desde el primer momento en que desperté, empezé a respirar profundamente. Generalmente me despierto saturado de pensamientos acerca de lo que debo hacer en la agenda del día, sin embargo este día relajé mi mente, pensando únicamente en lo que estoy haciendo cada momento. Intenté concentrarme únicamente en mi respiración y proseguí con mis actividades. Me cepillé los dientes de manera consciente y me di cuenta de que siento que quedaron más limpios que otras veces, después me duché y por lo general en la ducha pienso en las actividades del día y no disfruto de un buen baño, pero hoy aunque estuvo difícil librarme de todos esos pensamientos, disfruté al máximo del baño. Analizé mi cuerpo y me note un poco más gordo de lo que recordaba, siento que es un poco más notorio los años en mi cuerpo.

El día de hoy las actividades que se me dieron fue cuidar a mi hijo que ya sabe gatear y le gusta cojer todo lo que mira, le gusta pararse en las mesas y abrir cada cajón, es decir, tuve que cuidarlo todo el tiempo, persiguiéndole para que no se lastime. Cuidar de mi hijo es una actividad cansada pero la disfruté pues lo estuve haciendo a conciencia y disfrutando también de lo que para mi hijo es importante en este momento. Más tarde fue la hora del almuerzo y pude sentir cada bocado pues mientras respiraba me daba el tiempo de masticar bien y pensaba en el esfuerzo invertido en las personas que prepararon este alimento, también pensé en que hay sabores que requieren un poco de concentración para poder distinguirlos y disfrutarlos y lo que usualmente hago es vivir apurado en cada momento. Realmente vivir un día concientemente es algo muy gratificante para la mente y el cuerpo, pues me hace acordarme de que estoy vivo, que a pesar de que mi mente y mi cuerpo son pasajeros, hoy debo cuidar de ellos y darme el tiempo de darme una mirada a mí mismo.

Anuncios

Mundo extraordinario y la gran batalla

Describe el mundo extraordinario (donde te inspiras, el mundo de donde viene tu poder)

Me inspiro en un mundo de compassion, donde nadie se preocupe por su protección, porque sabemos que no hay peligro, que todos somos iguales y no tenemos que temer de los demás. Mi mundo extraordinario es el mundo de hoy pero conmigo como super héroe, es decir, yo conciente de que exito y puedo aportar a mi alrededor.

Identifica la gran batalla que tal vez ya se dio, está sucediendo o está por venir. 

La batalla se dio pero de una manera inconsciente, sin saber que yo decido mi camino, el camino de la rectitud, de la compasión, de un hombre de valores. En el momento que se hace conciente, es una batalla diaria pues auto educarse no es fácil, el esfuerzo traerá la recompensa.